Las nubes fluyen subiendo a la cumbre,
la luz del día no tiene una aurora;
es un paisaje que inventa la mente,
un breve instante que el alma devora.
No busques mapas para este viaje,
no hay coordenadas, ni brújula fiel;
es la belleza de lo imposible,
que solo vive detrás de la piel.
¿Qué cosa crees tú que hay que hacer con la belleza que no existe y que nace de una mirada imposible?

La belleza que no existe no se toca, no se captura, no se guarda. Se deja pasar.
ResponderEliminarPorque si intentas fijarla, muere; si la nombras, se esconde; si la persigues, se vuelve paisaje de humo.
Pues seguir imaginándola.
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