En realidad, este blog es pretencioso. Ya veremos, si sus pretensiones son factibles o solo la consecuencia de un acaloramiento propio del mes de junio. Si bien no hay ningún afán de protagonismo*, sí que hay el propósito de publicar como mínimo, un post al día y un máximo de cuatro. Se trata de unidades que pueden ser, muchas veces, de unas pocas líneas, publicadas desde el teléfono móvil, en cualquier lugar y situación. Otras publicaciones, no tendrán esa frescura de la improvisación, pero a cambio, tendrán el valor que pueda ofrecer una preparación cuidada, un borrador corregido y un guion meditado.
*Protagonismo cero, pues no hay ningún interés en personalizar, ni desvelar quién hay detrás de ese nickname, o apodo escogido: De @aceituno debería interesar (quizás) lo que dice; no quién es el que lo dice. No es nadie relevante. Es un ciudadano que importa poco más que un libro olvidado en un banco del parque. Alguien que coge el transporte público, que consume medicamentos financiados por la Sanidad Pública, que paga sus impuestos y que, como se suele decir... ya tiene una edad (aunque diría que tiene por lo menos tres).
¿Y a quién le puede importar todo esto? —Por supuesto, a mí. Y si puede servir a otro, aunque solo sea para arrancar una sonrisa o mover una neurona; entonces, ¡aleluya!