Empiezo mal y lo lamento (aunque poco, dicha sea la verdad).
Un cambio en las necesidades familiares me obliga a reducir dos velocidades y apretar el freno y las vacaciones previstas para agosto, se anticipan. Como ya expliqué en mi primera nota, puedo seguir mediante dispositivos móviles y la publicación a distancia; es decir, fuera de casa.. Más lenta, más pobre, pero que servirá para mostrar presencia. Así pues... vacaciones (a medias, claro)
Un runrún de teclados y rutinas,
el tic-tac que no da tregua en la pared,
las horas que se vuelven tan genuinas
pero arrastran el cansancio de la sed.
Pide el cuerpo suspender los calendarios,
olvidar el horizonte de una pantalla,
romper el molde de los ritos diarios
y perderse donde el ruido al fin se calla.
Hace falta la caricia de la arena,
o el silencio que regala la montaña;
un rincón donde la mente quede llena
de esa paz que la rutina siempre empaña.
Es tiempo de parar, de abrir la mano,
de soltar la prisa y respirar el día,
de recordar que el descanso no es en vano,
sino el norte que devuelve la alegría.
Pues la Gemini, no es mala poetisa. Merecidas vacaciones, sean ahora o en Agosto.
ResponderEliminarDisfrútalas.